XV Maratón del Espadan

El domingo pasado, la sección de montaña del club participó en el Maratón del Espadán, con un circuito que repetía el del año pasado (42,195m homologados por la FEDME y 1622m de desnivel positivo). Pau se enfrenta a su primer maratón, y Vicente y yo estamos preparados para ayudarle a conseguirlo. Si es mejorando el horrible tiempo del año pasado (7h30′), mucho mejor.
Segorbe, momentos antes de la salida.
A las 9h de la mañana se daba la salida y nos pusimos a mitad de pelotón. Las primeras cuestas de Rascaña las hacemos en fila india, con tapones continuos y sin gastar nada de energía. Pasamos muy cómodos por La Vall de Almonacid en 1h15′ y sin apenas perder tiempo en los avituallamientos, nos lanzamos a por La Bellida. 
Hacía 15 dias habíamos entrenado este tramo y conocemos cada cuesta. Subimos a ritmo y sin forzar demasiado, hasta que por fin, bajamos por el barranco de Aguas Negras. La fila india aquí nos juega una mala pasada y vamos más despacio de lo que podríamos ir. El miedo a gastar más fuerzas de las justas antes de subir al Espadan hace que nos quedemos en ese grupo, ralentizados. 
Cuando la pendiente cambia, nos hacemos a la idea y tras pasar el avituallamiento rápidamente comenzamos la subida al Espadán, que se hace de nuevo terrorífica como el año pasado. El desnivel sigue siendo el mismo un año después, pero sin embargo nuestras fuerzas han aumentado mucho. Subimos jodidos, claro, pero sin morirnos. Coronamos en 3h33′, lo que significa que llevamos más de media hora de adelanto respecto al 2012 y en aquella ocasión lo peor fué la bajada y el llano (que tuvimos que hacer clínicamente muertos). Lo tenemos todo de cara para reventar el crono, y estamos enteros. La cosa pinta bien.
Comienza la bajada, muy técnica en los primeros tramos. Volvemos a ralentizarnos por culpa de una fila demasiado precavida en la bajada. El terceto de Poblats se desintegra un poco. Vicente se adelanta, yo me quedo trabado y Pau se ha quedado atrasado por una caida en el grupo de delante y el consecuente tapón. Pasan un par de kms inciertos. Cuando Pau vuelve a contactar conmigo va muy jodido. La rodilla y la cadera le dan pinchados y apenas puede apoyar bien el pie. Contactamos con Vicente y decidimos bajar el ritmo. Andamos. Estira. No hay manera. Pau intenta quedarse solo pero nos oponemos. Seguimos un par de kms más muy despacio. Paramos a estirar, pero no funciona. Pau insiste en quedarse solo, y nos damos cuenta que un equipo está para ayudar, no para obligar a nadie. Seguramente, sin nuestra presión, Pau recupere las sensaciones y pueda continuar. Si no, al llegar a Almedijar se retiraría. Nos abrazamos y nos deseamos suerte. Estamos en el kms 28 y Vicente y yo seguimos adelante.
La sensación de dejar a mi hermano en mitad de la pista y seguir se me hace cuesta arriba. El objetivo era llegar juntos, y ahora ya no hay objetivo. En el fondo, se que dejarle solo es empujarle a continuar, y ahora sólo puedo hacer una cosa: correr y machacar el crono. Nos lanzamos por la pista al trote. Pasamos Almedijar y Castellnovo. Las fuerzas flaquean y me cuesta seguir el ritmo de Vicente que tira sin que parezca que lleva 33kms en las piernas. Cuando no puedo más paramos y avanzamos andando. Un descansito rápido y a seguir al trote. Dejamos Castellnovo y ya olemos la meta. En el km36 y 39 hay un par de cuestas que pasamos sin complicaciones. Miramos el crono y nos damos cuenta que el tiempo va a ser bueno. Seguimos apretando y entramos vacios en meta. No nos queda nada dentro. 6h15′, justo una hora y cuarto antes del año pasado. Recojemos la bolsa y nos sentamos a comernos el bocata que bien nos hemos ganado. 
Pau, saliendo de Almedijar, Km 32.
No ha pasado ni 15 minutos, cuando aparece Pau en el pavellón. Cuando lo dejamos, aflojó el ritmo y se recuperó un poco de la rodilla. La cadera aún le dolia bastante pero podía trotar suave. Como llevaba agua y comida, no paró en ningun avituallamiento y mantuvo un ritmo constante hasta meta. ¡¡Sólo tardó 9 minutos menos que nosotros!! Marcó un excelente crono de 6h24′ y nos dió una lección de pundonor a los dos, metiéndole más de una hora a nuestra marca del año pasado.

Share this post

Deja un comentario