José Julián Ponce nos escribe una crónica fantástica del Maratón de Castellón, un tiempazo que hizo, y la verdad, que nos alegra que gente así sea parte integrante de nuestro club, felicidades campeón.

El pasado domingo corrí mi sexto maratón urbano, con un tiempo de 3h 03’ 41”, mi mejor marca personal en la distancia. Pero más allá del crono o de la posición que uno ocupa en la clasificación, hoy quiero hablaros de algo que va más allá de todo eso.

Como algunos de vosotros sabéis, los últimos 5 años he vivido, por motivos familiares y laborales, a caballo entre Valencia y Palma de Mallorca. No han sido años fáciles, con continuos viajes en avión y la consiguiente dificultad para sentirse integrado al 100% en ninguno de los dos sitios. Y como es lógico, el running también se ha visto afectado por esto: irregularidad en los entrenamientos, poca competición y falta de compañeros en las carreras, la mayoría de ellas realizadas en las islas.

Finalizada esta etapa, 2015 ha sido sin duda el año del reencuentro, con el running y con Poblats Marítims. Desde septiembre he podido DISFRUTAR de los entrenamientos en equipo de los miércoles (vaya trabajazo el que hace nuestro entrenador David), y volver a entrenar y a competir con compañeros que llevan la misma camiseta que yo.

Y eso se ha notado en los resultados (primera maratón de montaña y MMP en 10k, Medio Maratón y Maratón), pero también (y eso es lo que más valor tiene) en volver a disfrutar plenamente de este deporte, que no nos da de comer pero que nos hace ser un poquito más felices cada día.

Y aunque todavía queda una 10k y la San Silvestre antes de que finalice el año, sin duda el punto álgido de la temporada era este maratón de Castellón. En abril había hecho mi primer maratón de montaña, con un resultado no muy satisfactorio, y en principio había aparcado la idea de correr otro maratón hasta 2016. Pero había que aprovechar el buen momento y decidí intentarlo.

Lo que ocurrió ese día va mucho más allá del deporte, sin duda. Encontrarme allí con 8 compañeros de Poblats (¡¡¡ 8 !!!), que habían sacrificado una mañana de domingo para desplazarse a animarme, y hasta a echarse unos kilómetros conmigo (los más difíciles, sin parar de animarme y llevarme en volandas), en fin, me cuesta encontrar palabras para definirlo. Sólo puedo deciros que gracias de corazón. Correr así, con el apoyo de mi familia, y con el vuestro, lo hizo todo mucho más fácil. Es algo que siempre recordaré.

Mil gracias José María, Mila, Óscar, Lorena, Amparo, Abel, Inma y David. Buena parte de este maratón es vuestro. Y mil gracias también a todos aquellos que directamente en la cena, por whatsapp o como fuese, me mostrasteis vuestro apoyo y me disteis ánimos. También hay un cachito vuestro. Y no puedo olvidar a mi familia, Carme y Aitana, por su apoyo incondicional.

Y el año próximo, nuevos retos y sobre todo, a seguir disfrutando de la pasión por correr, a vuestro lado.

¡Somos muy grandes, POBLATS MARÍTIMS!
Ah, y que no se me olvide: este fin de semana a darlo todo para que el PAS RAS sea un éxito en todos los sentidos!!!!!

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